lunes, 29 de enero de 2007

Conferencia del Dr. Fontana, un éxito





Creo que pocas veces puede sentirse tan justificado y tan agradecido un profesor como me he sentido hoy. Una enorme gratitud me embarga: hacia mis alumnos, por su atención y su exquisita educación e interés (no esperaba menos, es cierto, pero os lo agradezco de corazón); hacia mi amigo del alma, Gonzalo Fontana, por su generosidad, su sabiduría y su enorme empatía; hacia todo el personal del instituto, que fotocopió, reservó el aula, la cedió, y continuó ejemplarmente con sus quehaceres, con la misma entrega y abnegación de siempre. Incluso a los vecinos del barrio que pacientemente nos atendieron, en nuestra torpeza, hasta dar con un restaurante maravilloso y casero y que no se nos marchará nunca de la memoria. A todos, infinitas gracias.

No hay comentarios: